miércoles, 9 de mayo de 2012

Cómo Internet está cambiando la forma en que funciona el cerebro humano

Hoy quiero adjuntar este artículo, tan interesante, del periódico  "La Nación". ¿Qué os parece?

La Nación entrevistó a científicos de la Argentina, Estados Unidos e Inglaterra para determinar si es cierto, como se ha afirmado durante años, que las nuevas tecnologías afectan nuestras funciones intelectuales, y cómo lo hacen. La respuesta es asombrosa


Foto: SIMON CHAVEZ

Según la teoría de la evolución, el hombre está en constante cambio. Aunque muchas veces sea imperceptible, las modificaciones se van dando en función del entorno.
Con la masificación de Internet, las redes sociales, la telefonía celular, la cotidianidad se ha visto radicalmente modificada durante los últimos años. Por ejemplo, antes recordábamos con facilidad muchísimos números telefónicos, y ahora no es disparatado encontrar hasta nuestro propio número agendado en nuestro celular.
El Prof. Dr. Ricardo Allegri, jefe de Neurología Cognitiva de Fleni e investigador independiente del Conicet, explica este fenómeno: "Las nuevas tecnologías cambian paradigmas. De esta manera, las formas de procesamiento que eran habituales en generaciones anteriores se alteran; es decir, si en el pasado el procesamiento de la información era más lineal, actualmente es en paralelo, por eso una persona puede mantener al mismo tiempo varias conversaciones a través de Twitter, SMS y chat, sin inconvenientes".
Plástico como el cerebro
"La ortografía y escritura también se están alterando, y esto se evidencia a simple vista cuando se observa cómo escriben los más jóvenes. Esto no quiere decir que estén mermando las capacidades lingüísticas, simplemente hay un cambio comparado con el pasado", ejemplifica la Dra. Alba Richaudeau, neuropsicóloga del Hospital Austral y del Instituto Argentino de Psicología Aplicada (Iapsa).
Por su parte, la Dra. Tracy Alloway, experta en psicología cognitiva de la Universidad de Stirling, en Escocia, realizó un estudio para analizar el impacto de las aplicaciones tecnológicas en la memoria del trabajo , es decir, los procesos cerebrales involucrados en retener información durante un período corto y cómo manipulamos esta información. Esta memoria, además de almacenar los recuerdos, nos ayuda a utilizarlos para relacionar datos y resolver problemas.

Dra. Alba Richaudeau, neuropsicóloga del Hospital Austral y el Instituto Argentino de Psicología Aplicada (Iapsa). Foto: LA NACION / Hernán Zenteno

"Los cerebros de los niños, por su relación con las nuevas tecnologías y por la evolución propia del hombre, tienen diferencias respecto de los cerebros de las generaciones anteriores, por eso es indispensable cambiar el sistema educativo, que está prácticamente obsoleto. Nosotros aprendimos acumulando datos y lo valioso era saber muchas cosas. Sin embargo, hoy los datos están accesibles todo el tiempo, de modo tal que ya no es un valor para el cerebro el acumular información", sostiene la Dra. Alba Richaudeau, neuropsicóloga del Hospital Austral y el Instituto Argentino de Psicología Aplicada (Iapsa).
A tal fin, Alloway reunió a 104 estudiantes universitarios y a 284 adultos, de entre 18 y 30 años. A esos dos grupos los dividió en dos equipos. Por un lado, los que llevaban más de 12 meses usando Facebook y por el otro, los que contaban con menos tiempo en esa red social. Se sometió a todos los participantes a distintas pruebas vinculadas con la memoria y el lenguaje. Los resultados obtenidos indican que los del primer grupo tuvieron una mayor puntuación en todas las pruebas en comparación con los del segundo.


"De esta manera pudimos observar que el acto de comprobar el estado de un amigo y sus actualizaciones en Facebook fue un importante predictor del coeficiente intelectual verbal. Esto es así porque cuando una persona está usando Facebook tiene que tener en cuenta la nueva información de su amigo (es decir, el estado de actualización) y descartar el conocimiento previo acerca de dicho individuo. De esta manera es posible que usar Facebook sirva para aumentar las capacidades cognitivas como la memoria de trabajo y el coeficiente intelectual verbal", dijo en diálogo con La Nacion.
Además, Alloway está analizando el impacto de aplicaciones populares como YouTube y Twitter en la memoria de trabajo. Según los primeros resultados del estudio, tales aplicaciones estarían disminuyendo dicha habilidad: "Mis conclusiones indican que estas herramientas podrían estar perjudicando las capacidades del ser humano, que existe la posibilidad de que este tipo de tecnología pueda dañar nuestra memoria de trabajo ya que nos insta a realizar actividades muy breves y cortas. Con Twitter, que se basa en mensajes de 140 caracteres, utilizamos muy poca información en cada mensaje. De esta manera no estamos usando la memoria ni la capacidad del lenguaje tal como lo hacíamos en el pasado, y lo mismo sucede con el uso de los mensajes de texto. Por otro lado, cuando una persona está usando Facebook tiene que tener en cuenta la nueva información de su amigo (que sería el estado de actualización), y descartar el conocimiento previo acerca de dicha persona. De esta manera es posible que el acto de usar Facebook sirva para aumentar las capacidades cognitivas como la memoria de trabajo y el coeficiente intelectual verbal", sostiene.

Dra. Marcela Cohen, neuróloga de la Clínica y Maternidad Suizo Argentina. Foto: LA NACION / Ignacio Colo

Con respecto a estas conclusiones, el médico de Fleni advierte: "Si uno evalúa las funciones cognitivas en forma aislada, puede decir que el impacto es positivo o negativo. Por ejemplo, si analizo el efecto de los buscadores de Internet puedo afirmar que alteran de alguna manera nuestro cerebro, ya que la memoria episódica (que es un sistema de memoria explícita y declarativa que se utiliza para recordar experiencias personales enmarcadas en nuestro propio contexto, como es el hecho de recordar números de teléfonos) se vuelve menos efectiva que antes, pero si lo analizo en el nivel global, sin duda se trata de un impacto positivo, porque rescato que las redes sociales como Facebook nos facilitan la memoria operativa porque nos permite interrelacionar situaciones, mientras que Twitter, por sus características de instantaneidad y linealidad, pone al cerebro en contacto con infinidad de personas que discuten una misma información".
En este sentido, una investigación publicada en la revista Science a mediados de 2011 sugiere que cuando las personas confían en tener acceso futuro a la información tienen menor recuerdo de los datos, pero mayor de la fuente de esa información. Este estudio asegura que Internet se ha convertido en la fuente primaria de memoria externa. Al respecto, el experto de Fleni opina: "Estamos ante un problema si la actividad que antes tenía el cerebro ahora se la delegamos a los aparatos, dejando al órgano inactivo. Pero si descargo parte de mi memoria en Internet para poder usar mis capacidades para interactuar y procesar diversas informaciones, entonces el efecto es positivo. Antes teníamos una capacidad mucho más limitada para ubicar y manejar información. Ahora tenemos más acceso y mayor capacidad para procesar y relacionar mucha información. Definitivamente, no es que el cerebro deja de trabajar, sino que lo hace de otra manera".
El Efecto Google
Los motores de búsqueda tienen un impacto fundamental en el funcionamiento de nuestro cerebro. Los expertos denominan Efecto Google al fenómeno por el cual la población ha comenzado a utilizar Internet como su banco de datos. De esta manera, las computadoras y los buscadores se han convertido en una especie de sistema de memoria externa al que puede accederse a voluntad del usuario y al que la memoria humana se está adaptando.
"Este alejamiento de la memorización en última instancia puede ayudar a la gente a mejorar su comprensión, porque la memoria es mucho más que la memorización, y el Efecto Google nos permite liberar más espacio en nuestros cerebros para orientarlo más al procesamiento de información", asegura Alloway.

Prof. Dr. Ricardo Allegri, jefe de Neurología Cognitiva de Fleni e investigador independiente del Conicet. Foto: LA NACION / Diego Spivacow/AFV

"Cuando usamos el GPS dejamos de estimular nuestro cerebro para crear una estrategia para desplazarnos de un punto a otro". , subraya la Dra. Marcela Cohen, neuróloga de la Clínica y Maternidad Suizo Argentina.
"Está claro que hoy, el Efecto Google es la forma actual de acopio de datos. Si bien puede verse como detrimento para el ejercicio de la memoria, desarrolla otras áreas como la creatividad y asociación rápida, y la posibilidad de realizar lecturas simultáneas. El acceso instantáneo a la información variada permite la comparación, la asociación de ideas, y estimula la flexibilidad cognitiva mediante la utilización de juegos y programas informáticos. El cerebro tiene muchas funciones, una es la memoria. Si bien ésta es la que parece descansar en el nuevo escenario, otras como la rapidez visual y motora, la deducción, la concentración y la atención utilizadas en Internet son propiciadas como una forma de gimnasia cerebral", destaca la Dra. Marcela Cohen.
Mentalmente social
Casi el 40% de los argentinos tiene una cuenta en Facebook, según un reciente estudio de la consultora eMarketer, que vaticina que para 2014 existirán 17 millones de personas registradas en esta red social. Con estos datos, el país se coloca como el tercero a nivel mundial con mayor penetración y como líder en América latina.
"Hay evidencia de que los individuos que están más conectados socialmente pueden retrasar la pérdida de memoria en la edad avanzada", dice Alloway, y explica que, por ejemplo con el uso de Facebook, la memoria de trabajo puede ser estimulada y mejorada a cualquier edad, obteniendo un impacto enorme en las capacidades cognitivas y de aprendizaje.
"Las nuevas tecnologías cambian paradigmas. De esta manera, las formas de procesamiento que eran habituales en generaciones anteriores empiezan a cambiar, es decir, si en el pasado el procesamiento de la información era más lineal, hoy el cerebro trabaja de otra manera, por eso las conversaciones hoy no son lineales, sino que se dan en paralelo, motivo por el cual una persona puede mantener al mismo tiempo varias conversaciones diferentes a través de Twitter, SMS y chat, sin inconvenientes", advierte el Prof. Dr. Ricardo Allegri, jefe de Neurología Cognitiva de Fleni e investigador independiente del Conicet.

Tracy Alloway, experta en Psicología Cognitiva de la Universidad de Stirling, en Escocia.

El investigador Ryota Kanai, del Instituto de Neurociencias Cognitivas del Colegio Universitario de Londres, lleva tiempo investigando el funcionamiento del cerebro. Junto a su equipo encontraron que existe una relación directa entre el número de amigos que una persona tiene en Facebook y el tamaño de ciertas regiones del cerebro, lo que eleva la posibilidad de que el uso de redes sociales pueda cambiar este órgano.
Para llegar a esta conclusión escanearon el cerebro de 125 estudiantes universitarios usuarios de Facebook y compararon los resultados con el tamaño de sus grupos de amigos, tanto en la red como en el mundo real. Entrevistado por La Nacion, explica: "Concluimos que cuantos más amigos tenía una persona en esta red social, mayor era su volumen de materia gris en cuatro regiones del cerebro, entre ellas la amígdala, asociada a la respuesta emocional y la memoria, así como otras zonas clave para identificar las señales que se producen durante la comunicación con otras personas".
El espesor de la materia gris en la amígdala también se vinculó con el número de amigos que tenía la gente en el mundo real, pero el tamaño de las otras tres regiones parecía estar correlacionado sólo con las conexiones online.
"Creo que la razón por la cual se encontró dicha correlación entre el número de amigos de Facebook y lo que sucede en varias regiones del cerebro tiene que ver con el impacto de la actividad social online de las personas, que podría reflejar su nivel de sociabilidad general o de extroversión. Las redes sociales son enormemente influyentes, pero todavía conocemos muy poco sobre el impacto que tienen en nuestros cerebros", reconoce Kanai, y agrega que a pesar de los estudios realizados, hasta ahora no es posible afirmar si tener más contactos en Facebook hace más grandes determinadas partes del cerebro, o si algunas personas están simplemente predispuestas para tener más amigos.

Mark Mapstone, de la Universidad del Rochester Medical Center en Rochester, Nueva York, Estados Unidos. Foto: LA NACION

Está claro que las nuevas tecnologías no atrofian el cerebro, como muchos creen. De todos modos, los entrevistados enfatizan que son herramientas para realizar determinadas acciones, y no deben ser utilizadas como un fin en sí mismo.
Al ritmo al que avanzan las tecnologías parece imposible prever cómo funcionará nuestro cerebro en sólo 20 años. "Este órgano tiene una gran capacidad de adaptación. Es mentira que tenemos zonas del cerebro que no se usan. Todo lo que tenemos lo usamos y todo se adapta para una mejor interacción con el mundo", concluye el Dr. Allegri.
Si bien hay en marcha diversos estudios científicos al respecto, para la Dra. Alba Richaudeau no es posible aún probar científicamente cómo se están dando esos cambios: "Las investigaciones demandan tiempo y los avances tecnológicos avanzan a una velocidad superior. Tenemos la impresión de que Internet impacta en el funcionamiento cerebral, pero todavía no hay resultados concluyentes. Entonces, si bien ya hay ciertos estudios que dan cuenta de cómo el cerebro se está adaptando al nuevo medio, lo cierto es que aún hay mucho por investigar".
En definitiva, como dice el neuropsicólogo Mark Mapstone, de la Universidad del Rochester Medical Center de Rochester, Nueva York, Estados Unidos, al ser consultado por La Nacion: "El hombre se ha centrado en la tecnología desde los albores de los tiempos. Controlar el fuego, inventar la rueda y desarrollar el lenguaje escrito son sólo algunos ejemplos de lo que ha sido la evolución. Los humanos somos animales de adaptación, y en este contexto utilizamos la tecnología para que la especie continúe avanzando"

jueves, 19 de abril de 2012

La fuerza de un Abrazo

Hoy quiero compartir este interesante curso sobre el Abrazo. Buen día a tod@s.

miércoles, 4 de abril de 2012

LAS MEJORES APLICACIONES DE IPAD PARA PROFESORES Y ALUMNOS. AUTOR TOTEMGUARD

La primera vez que cae un iPad en tus manos, te maravilla su pantalla táctil, su navegación y los vivos colores de sus libros y revistas. De hecho normalmente se considera el iPad como un tablet elegante para consumir información digital, más que como un medio para editar y producir contenido.
Sin embargo, a medida que vas descubriendo sus maravillosas aplicaciones, ves que te permite generar un potente flujo de trabajo para mantener la información organizada, construir material académico y plasmar ideas de forma creativa.
Para facilitarte el trabajo de elegir entre miles de aplicaciones, he creado unos mapas mentales que se centran en las mejores aplicaciones que el profesor y el alumno puede usar para mejorar su productividad, su organización, su pensamiento creativo y la creación de contenido. Muchas de ellas son gratuitas y las demás merecen realmente la inversión.
1. Aplicaciones para gestión y organización del aula
En esta categoría destacan Wunderlist como un efectivo gestor de tareas y recordatorios y las tres Apps TeacherPal, ClassTime Schedule y Bento para gestionar información relacionada con los alumnos.
iPad Apps para profesores Gestión de aula
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2. Aplicaciones para tomar y clasificar apuntes
En esta categoría destacan NoteShelf para escribir notas con el dedo o lápiz digital, iAWriter especialmente para teclear largos escritos, GoodReader para dejar de imprimir documentos pdf y leerlos en cualquier lugar y finalmente Evernote para clasificar apuntes, fotos, pdfs y páginas web.
iPad Apps para profesores apuntes
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3. Aplicaciones Multimedia
En esta categoría resaltan Pages, Numbers y Keynote como la sustitución de la suite de Microsoft para crear los más bellos documentos, gráficos y presentaciones. Splice también puede ayudar si realizas a menudo montajes de videos o Caster Free si eres aficionado a los podcasts.
http://www.totemguard.com/aulatotem/images/iPad%20Apps%20para%20profesores%20multimedia.jpg
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4. Aplicaciones para hacer Brainstorming
En esta categoría destaca Popplet y Idea Sketch para realizar sencillos mapas mentales y diagramas, iThoughts HD para crear análisis más complejos (e.j: DAFO), iDraft para esborzar ideas y dibujos, Corkulous para visualizar ideas (e.j: pensamiento de diseño).
iPad Apps para profesores Brainstorming
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5. Aplicaciones para crear videos, encuestas, libros y tutoriales estilo Khan Academy
En esta categoría destaca la recién llegada al iPad del conocido Animoto, Educreations para crear presentaciones al estilo Khan Academy con extrema facilidad, Book Creator para crear bellos iBooks y eClicker para encuestas en clase.
iPad Apps para Profesores Crear videos libros videos encuestas
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6. Aplicaciones para lectura
En esta categoría destaca 24symbols como empresa española que presenta un modelo de suscripción de libros al estilo Spotify, Kindle para leer desde iPad todos los libros digitales de Amazon, Zinio para encontrar suscripciones a revistas educativas, iBooks para personalizar tu biblioteca de libros y documentos pdf, Wikipanion para consultar la Wikipedia y la recién lanzada 42Class, que debería permitir la lectura de libros de texto digitales de editoriales españolas.
iPad Apps para profesores lectura
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7. Aplicaciones para editar fotos
El iPad es realmente maravilloso para capturar pantallazos y fotos mientras navagas, editarlas y jugar con cientos de filtros. La selección es enorme pero algunas de mis favoritas son Skitch adquirida por Evernote, Snapseed, Pixlr-o-matic, PS Express para los amantes de Adobe PhotoShop y Color Effects para cambiar de color un objeto de una foto.
iPad Apps para profesores editar fotos
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8. Aplicaciones para creación y consumo de información online
En esta categoría destacan las Apps que visitas normalmente a primera hora de la mañana para ponerte al día de la actualidad y tu PLN. Flipboard fue creada para el iPad y al igual que Feedly, te permite integrar a modo de revista, tu facebook, tus blogs favoritos, tu Twitter, seguir un #hashtag, realizar búsquedas de información, etc. Instapaper es otra imprescindible para leer cualquier noticia offline o sin publicidad, Blogsy insustituible si quieres realizar una entrada en tu blog desde el iPad y EduTecher para sorprenderte con una nueva herramienta web.
iPad Apps para profesores consumo de informacion
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Para más información sobre Feedly, puedes leer nuestro post: Personalizando la revista de tus sueños. Para más información sobre Instapaper, puedes leer nuestro post: Cómo devorar gran cantidad de información sin peligro a engordar.
Los mapas mentales han sido creados en el iPad usando la aplicación Popplet Lite y para capturar y editar las fotos la aplicación Skitch. El objetivo era comprobar el poder del iPad más allá de sus funciones de lectura y videos. El veredicto es tremendamente positivo: cómodo, fácil y muy rápido

miércoles, 28 de marzo de 2012

El estrés infantil

     
El tema del estrés es frecuentemente manejado tanto por artículos periodísticos o revistas populares, como por reportes científicos. Las preguntas básicas para iniciar la comprensión del tema son pocas: ¿qué es el estrés?, ¿qué reacciones tenemos cuando experimentamos estrés?, ¿Se puede afirmar que los niños también padecen estrés bajo condiciones difíciles?
De hecho, los niños y adultos pueden mostrar diferentes modos de reaccionar frente al estrés (Weinman, 1987); además el estrés juega un papel importante en las causas y el mantenimiento de problemas emocionales, lo que es especialmente también cierto en los niños (Chandler y Shermis, 1986). Tanto los padres, profesionales de la salud y profesores, así como las personas que están presentes en las relaciones del niño, deben acercarse a la compresión del estrés en los niños, para tener un mejor panorama de la salud mental del niño en la familia, relaciones sociales y el funcionamiento escolar.
Para acercarnos al estrés en los niños, debemos estar alertas a cuatro aspectos muy importantes que nos orientarán tanto en la observación de los niños como en las formas de tratar de ayudarlos (Chandler, 1985; Chandler y Maurer, 1996):
  • Los estresores que afectan al niño (¿qué eventos o estímulos están estresando al niño?)
  • La percepción del niño sobre los estresores (¿el niño cree que no podrá hacer frente a los estresores?, ¿qué piensa sobre la posibilidad de controlar lo que le sucede?).
  • El impacto del estrés sobre las áreas de funcionamiento del niño: desempeño escolar, relaciones sociales y familiares, salud física.
  • El comportamiento que adopta el niño para ajustarse al estrés. (¿El niño estresado reacciona con comportamientos aleatorios?, ¿Qué tipo de patrón de conducta al estrés está adoptando el niño?)

Estos elementos deben ser considerados puntos clave para la investigación , la intervención terapéutica y la prevención. La observación del niño, sea por un especialista, profesor o padre de familia, debe estar orientada por estos cuatro puntos de referencia.
Para definir lo que es el estrés, se pueden tomar como referencia tres enfoques (Weinman, 1987):
  • Es estrés como estímulo: la monotonía, el aislamiento, el trabajo continuado bajo presión de tiempo, el calor, el cambio abrupto de ambiente, etc., son condiciones estresantes cuyos efectos generalmente provocan al niño reacciones de adaptación; estas reacciones pueden, sin embargo, no ser adaptativas. Desde este punto de vista, se toma al estrés como estresor, es decir, como las características del ambiente que exigen conductas de adaptación. se pueden identificar tanto estresores externos (como las circunstancias en las líneas anteriores) como estresores internos (impulsos, deseos, etc.) (Cramer y Block, 1998)
  • El estrés como respuesta: el niño exhibe conductas como respuesta que intentan adaptarlo al estresor. Los niños pueden mostrar, como mencionamos en un párrafo anterior, diferentes estilos de respuesta ante el estrés (Chandler, 1985; Chandler, 1994; Chandler y Maurer, 1996), reacciones que significan el uso de determinados mecanismos defensa (Cramer, 1987), inclusive desde la edad preescolar (Cramer y Block, 1998). Considerando el aspecto fisiológico, Selye (1974) denominó Síndrome de Adaptación General a las reacción fisiológica generalizada en la experiencia de estrés.
  • El estrés como amenaza percibida: desde otro punto, se asume que el estrés proviene de la percepción y evaluación que la persona hace de la situación, identificándola como evento amenazante para la propia seguridad. El sujeto evalúa y compara sus propias capacidades para hacer frente al estrés y la intensidad del estresor, experimentando reacciones consecuentes de esa evaluación. La disparidad entre los retos que experimenta la persona y la creencia que tiene sobre su capacidad para afrontarlos, determina la experiencia del estrés(Alsop y McCaffrey, 1993).
Por otro lado, teniendo presente los estresores, la principal fuente de estresores en la edad escolar se ubica en el contexto escolar. Esto lo demostró Madders (1987), quien identificó una relación de eventos estresantes escolares y extraescolares, después de observar una clase en el nivel primario:
  • Pérdida de algún padre (por fallecimiento o divorcio).
  • Orinarse en clase.
  • Perderse; ser dejado solo.
  • Ser molestado por niños mayores.
  • Ser el último en lograr algo.
  • Ser ridiculizado en clase.
  • Peleas entre los padres.
  • Mudarse a un nuevo colegio o salón.
  • Ir al dentista o al hospital.
  • Pasos y exámenes.
  • Llevar a la casa un reporte negativo del colegio.
  • Romper o perder cosas.
  • Ser diferente (en algún aspecto).
  • Un nuevo bebé en la familia.
  • Hacer algo ante un público.
  • Llegar tarde al colegio.
Obsérvese que un número de estresores relativamente importante proviene del contexto escolar.
Para adicionar aún más la importancia del ambiente escolar como fuente potencial de estresores, uno de los aspectos quizás menos atraídos como objetivos de investigación en el contexto educativo es la transición del nivel primario al secundario. En la temprana adolescencia, este proceso esta asociado con numerosos estresores, descubriéndose que las características del cambio o del nuevo ambiente pueden tener un impacto negativo y ser fuentes de estrés (Chung, 1995). Chung (1995) encontró, confirmando los resultados de otras investigaciones, que en la vida del adolescente temprano, la transición escolar es una experiencia estresante que afectarán, de manera observable, en el rendimiento académico; esto podrá ser más notable en los adolescentes varones que en las mujeres.
Para describir ahora las diversas formas que toman las reacciones al estrés, abordaré dos perspectivas muy ilustrativas de las respuestas al estrés por los niños.

Mecanismos de Defensa
Es probable que en alguna oportunidad, los profesores o padres de familia han escuchado hablar sobre los mecanismos de defensa. Incluso, su uso también forma parte del vocabulario de quienes se han enterado superficialmente de su significado.
Utilizando la definición de una reconocida investigadora (Cramer, 1987), mecanismo de defensa es una operación cognitiva que funciona como protección para la persona ante los efectos de la ansiedad. En este sentido, las defensas son adaptativas, pues permiten a la persona continuar funcionando en situaciones que le generan ansiedad (Cramer, 1987). Las defensas utilizadas son activadas para mantener el equilibrio psicológico (Cramer y Block, 1998).
Está demostrado que los mecanismos de defensa siguen un secuencia predecible en el desarrollo de la persona. En otras palabras, desde la infancia hasta la adultez, la persona utiliza diferentes defensas ante las situaciones estresantes, de acuerdo diferentes momentos en su desarrollo (Cramer, 1987). Como tales periodos de desarrollo involucran un desarrollo cognitivo en aumento, la persona usa las defensas más complejas mientras más edad tenga, y las más simples o primitivas en edades tempranas; esto lleva a afirmar que existen mecanismos de defensa apropiados para una edad en el desarrollo del niño (Cramer y Gaul, 1988).
Para tener una mejor visión de lo que se estamos hablando, las siguientes descripciones provienen, principalmente, del trabajo de Cramer (1987), sobre el desarrollo de los mecanismos de defensa, considerando principalmente tres de ellas: negación, proyección e identificación.
La negación, defensa típica de los niños en edad preescolar ante los situaciones estresantes, aparta la atención fuera de los estímulos nocivos o peligrosos, negando su existencia. Durante las relaciones del niño con un ambiente estresante, las conductas que demuestren afirmaciones de negación de lo que está sucediendo, percepción inesperada de optimismo, bondad o gentileza en una situación donde claramente no la hay, negar sentimientos, "no ver" el estímulo amenazante, etc., pueden ser alusivas a la utilización de la negación. Este recurso se puede resumir en "no existe eso". Lo que ocurre es una pobre diferenciación entre los estímulos internos y los externos (típico en edades tempranas). Tanto las relaciones sociales como el creciente desarrollo cognitivo contribuyen a reducir el uso de esta defensa; sin embargo, a nivel de la fantasía, aún puede seguir utilizándose, sin distorsionar la realidad (por ejemplo, cuando los adultos se detienen a "soñar despiertos"). Los adultos que utilizan tal mecanismo de defensa como recurso principal para afrontar el estrés, estarían utilizando una defensa primitiva y, por lo tanto, inmadura.
La proyección es utilizada, por lo común, por los niños en edad escolar y es más madura que la negación. El niño, en esta etapa, reconoce mejor lo que ocurre fuera de él (la realidad) y dentro de él (sus fantasías); similarmente, está aprendiendo normas sociales que las interioriza y controlan ciertos pensamientos y sentimientos que en estas edades son considerados inaceptables. La proyección funciona atribuyendo las características propias que son desagradables o inaceptables. "No soy yo, son ellos" es una afirmación que podría resumir el uso de la proyección. Los niños (y adultos) que utilizan la proyección en situaciones de ansiedad, no muestran una seria distorsión de la realidad. La proyección es utilizado a través de la niñez y adolescencia. Atribuir la propia agresividad o sentimientos hostiles a otros, la suspicacia, afirmar conocer y saber las necesidades e intensiones de otros, percepción de ser amenazado sin bases objetivas, etc., son indicios del uso de la proyección.
Por último, en mecanismo de identificación. "No son ellos, soy yo" es una afirmación que podría ser identificado en esta defensa. Ocurre cuando se toma como propio ciertas cualidades o características de otras personas o personajes, cuyos efectos mejorarán la propia seguridad y autoestima. Durante la adolescencia, esta defensa un papel importante. La imitación de actividades y características de personajes, la autoestima conseguida a través de la afiliación con otras personas, etc., son expresiones de la identificación.
Sabemos que las situaciones bipolares (éxito-fracaso) tienden a ser percibidas como amenazantes a la propia autoestima. En tales situaciones, los niños (así como los adultos) utilizan generalmente la negación para protegerse de la sensación de fracaso, mientras que los niños ante el éxito tienden a utilizar más defensas de identificación (Cramer y Gaul, 1988).
La diferencia de género influye en cómo los niños y las niñas utilizarán los mecanismos defensivos. Por ejemplo, los varones tienden a orientar más sus reacciones defensivas hacia el exterior (hacia el mundo externo); los niños son, entonces, más "acting out", descargando hacia fuera de sí mismos sus emociones o culpando a los demás por su propio fracaso. Las niñas, contrariamente, tienden a orientan sus respuestas hacia el interior (mundo interno) (Cramer, 1983). Es más esperable, por lo tanto, ver que los niños expresen sus quejas, agresión y reacciones a la frustración hacia las personas, los objetos y la situación externa en general. Las niñas, son percibidas con comportamientos que reflejen volcar hacia sí mismas las frustraciones, agresividad o emociones displacenteras; y es más probable también que el fracaso sea atribuido a sí mismas.

Patrones de conducta frente al estrés
Los niños pueden mostrar ciertos patrones en sus reacciones frente a los estresores. Estas reacciones son intentos adaptativos para ajustarse a las demandas del ambiente estresante (Chandler y Maurer, 1996). Imaginémonos por un momento una línea recta; en un extremo están las conductas adaptativas y efectivas y en el otro extremo los comportamientos desadaptativos frente a los estresores. Entonces, las conductas que adopta el niño para enfrentar el estrés pueden ser vistas en este continuum (Chandler, 1985).
Si se construye un eje, se puede hallar cuatro cuadrantes que corresponden a los modos en que las reacciones al estrés de los niños pueden tomar forma (ver Figura 1). Los cuatro patrones de respuesta al estrés pueden ser descritos de la siguiente manera (Chandler, 1985):
  • Respuesta Dependiente: falta de autconfianza, dificultad para aceptar las críticas, pobre asertividad, poca participación en actividades.
  • Respuesta Reprimida: mucha sensibilidad, fácilmente se molestan o se les hieren sus sentimientos, temerosos ante nuevas situaciones, poca confianza en sí mismos, preocupados innecesariamente.
  • Respuesta Pasivo-Agresiva: frecuentemente son niños de bajo rendimiento académico, tienden a postergar sus deberes; poco cooperativos, despistados; sus notas tienden a bajar.
  • Respuesta Impulsiva: exigente, desafiante, de temperamento explosivo; iniciarán incomodidad o molestia en sus interacciones con otros niños; Por otro lado puede ser muy activos, descuidados en su trabajo escolar.
Desde este punto de vista, la conducta del niño bajo estrés puede ir desde el extremo pasivo al extremos activo; y por otro lado, del extremo introvertido al extremos extrovertido. Una representación gráfica de este modelo será mejor comprendido si se construye un eje (ver figura 1). Mientras más extremas sean las conductas (hacia los polos Activo-Pasivo o Introversión-Extroversión), más desadaptativos será el ajuste el niño a su ambiente.
De manera similar, Moos y Billings (1982) describieron unos patrones re respuestas para enfrentar las situaciones estresantes:

  • Aceptación Resignada: aceptar la situación tal como ocurre. Hay un sentimiento de sometimiento al destino o que nada puede hacerse.
  • Descarga Emocional: las respuestas de este tipo involucran un carencia de control en las emociones, dejando que se exterioricen de manera intensa.
  • Desarrollo de Recompensas Alternativas: para compensar la frustración o la pérdida experimentada, la persona puede recurrir a buscar metas sustitutas, creando fuentes alternativas para buscar satisfacción. Implica una conducta autónoma.
  • Evitación cognitiva: se escapa en las fantasías, en el "soñar despierto" y en negar la situación estresante.



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Las implicancias de las conceptualizaciones vistas en el presente documento deben alertar a los padres y profesores para actuar con sensibilidad ante las necesidades adaptativas de los niños; adicionado a ello, tomar en cuenta también que gran parte de los estresores y recursos adaptativos provienen de la relación que mantenemos con los niños en el hogar y en el colegio. Ciertos patrones de reacción al estrés pueden ser predecibles, sea que estén vinculados a etapas del desarrollo o a conocidas clasificaciones clínicas de la conducta infantil; los padres y profesores pueden entonces estar mejor orientados al conocer el rango de posibles reacciones de sus hijos(as)ante potenciales estresores previamente identificados en la literatura.

Referencias
Alsop, P. & McCaffrey, T. (1993) How to cope with childhood stress: A practical guide for teachers. Essex: Logman.
Chung, H. (1995) Patterns of individual adjustment changes during middle school transition: A two-year longitudinal study. Disertación doctoral no publicada, Universidad de Rutgers.
Cramer, P. (1987) The development of defense mechanisms. Journal of Personality, 55(4), 597-614.
Cramer, P. (1991) Anger ans use of defense mechanisms in college students. Journal of Personality, 59(1), 39-55
Cramer, P. & Block, J. (1998) Preschool antecedents of defense mechanism use in young adults: a longitudinal study. Journal of personality and Social Psychology, 74(1), 159-169.
Cramer, P. & Gaul, R. (1988) The effects os success and failure on children’s use of defense mechanisms. Journal of Personality, 56(4), 729-741.
Chandler, L. A. & Lundahl, W. T. (1983) Empirical classification of emotional adjustment reactions. American Journal Orthopsychiatric, 53(3), 460-467.
Chandler, L. A. (1985) The stress Response Scale: A manual. Manuscrito no publicado, University of Pittsburgh.
Chandler, L. A. & Shermis, M. D. (1986) Behavioral responses to stress: profile patterns of children. Journal of Clinical Psychology, 15(4), 317-322.
Madders, J. (1987) Relax and be happy. Union Paperbacks. Citado en Alsop, P. & McCaffrey, T. (1993), op. cit.
Moos, R. H. & Billings, A. G. (1982) Conceptualizing and measuring coping responses and processes, En L Goldberger & Brenitz (eds.), Handbook of Stress: Theoretical and Clinical aspects. New York: The Free Press.

Fuente :Cesar Merino. Psicólogo
Más....
En el ámbito de la intervención psicoeducativa existen programas para enseñar estrategias de afrontamiento (BOC). Entre las destrezas a trabajar se incluyen pensamiento optimista, comunicación efectiva, solución adaptativa del problema, toma de decisiones, planificación de objetivos y organización del tiempo.

Los programas que se centran en la solución de problemas interpersonales(SPI)pueden ser adecuados para promover nuevas estrategias que permitan afrontar estresores sociales como rechazo de los iguales, recibir burlas o insultos, agresiones físicas y otras situaciones negativas .Concretamente, las estrategias del SPI se dirigen a generar respuestas ante un problema surgido, como negociar, ser asertivo y pedir ayuda. También la solución de problemas supone un modelo de afrontamiento aplicable a problemas de salud o del contexto familiar.

Es posible educar en la infancia un estilo saludable de afrontamiento ante los estresores cotidianos, reforzando intentos de solucionar los problemas y ayudando a que los menores aprendan a superarlos por sí mismos o buscando apoyo social, evitando explosiones emocionales que puedan suponer formas improductivas de hacer frente al estrés. Por tanto el contexto escolar además del familiar, es un marco ideal para la trasmisión y enseñanza de estrategias de afrontamiento productivas que promuevan el desarrollo y el bienestar personal.

Fuente:Papeles del Psicólogo-vol.33-2012

miércoles, 21 de marzo de 2012

Singularidades Cognoscitivas en las TICS

En este día sugerimos la lectura de este libro que analiza las posibilidades y limitaciones de las TICS en la enseñanza.  Propone actividades educativas.

 Clickea en el título de la entrada de hoy para leer el libro online.

lunes, 19 de marzo de 2012

Cómo mejorar la comunicación y las relaciones con nuestros hijos

Hoy compartimos este interesante ejercicio para mejorar la comunicación y las relaciones, desarrollado por Stephan Kaiser.


Muchas veces, niños y adolescentes no tratan bien a otros, simplemente porque no han aprendido a comunicarse (y relacionarse) efectivamente.


Para mejorar su capacidad de comunicarse y relacionarse, he desarrollado un juego llamado “El Eco” (el cual aplico en mi programa de coaching para jóvenes). Seguramente el hijo sabe lo que es un eco acústico: un eco es simplemente el fenómeno acústico que se crea cuando gritamos algo y ese mensaje se nos devuelve. A veces sucede que estamos en un túnel o frente a una montaña, gritamos “¡Hola!” y el túnel o montaña nos devuelve ese “¡Hola!”


Pues bien, uno le explica al hijo que la relación con las personas funciona como un “eco”. ¿Cómo es eso? Pues que no importa lo que uno le “grite”, es decir, no importa cómo uno trate a otra persona, esa persona lo tratará a uno de la misma manera. Si uno a otra persona la trata con odio, la otra persona no lo va a tratar a uno con amor. Si uno trata a otra persona con desconfianza, la otra persona no lo va a tratar a uno con confianza. Al igual que con un eco acústico, así como nosotros tratemos a otros, ellos nos devolverán el mismo trato.


Ahora bien, en familia uno juega “El Eco” de la siguiente manera: cada persona agarra una hoja en blanco y pinta tres columnas. A la primera columna le ponemos el título “Nombre” y anotamos tres nombres de personas con las cuales queremos aplicar “El Eco” (por ejemplo: “papá”, “mamá” y “hermana”). La segunda columna la titulamos “Relación” y anotamos a la altura de cada nombre, qué tipo de relación queremos crear con esa persona (por ejemplo: “amor”, “confianza” y/o “diversión”). La tercera columna la titulamos “Dar” y anotamos lo que le vamos a dar a cada persona para crear esa relación deseada (por ejemplo: “ser más detallista”, “llamarla más a menudo”, “darle las gracias”, etc.). No existe una columna de “Recibir” ya que “El Eco” sólo funciona si uno es proactivo: la montaña no grita “¡Hola!” si uno antes no grita “¡Hola!”. De la misma manera, uno no puede esperar que las otras personas lo traten a uno de determinada forma, uno tiene que salir a “Dar” de manera proactiva para crear la comunicación (y relación) que uno desea.


Una vez que cada miembro de la familia tiene su tabla de “El Eco”, durante las próximas tres semanas, cada noche la familia se reúne por unos 5-10 minutos para que cada uno comparta en qué medida cumplió su lista de “Dar” de “El Eco” con cada persona. El resto de la familia complementa lo que cada uno va diciendo, resaltando acciones que cumplen “El Eco” que tal vez el integrante de la familia ni siquiera se dio cuenta que hizo e invitando a aprovechar más oportunidades para seguir cumpliendo “El Eco”.
Para más herramientas y/o información sobre coaching para jóvenes, visita: http://coachparajovenes.com

jueves, 1 de marzo de 2012

AUTOINSTRUCCIONES PARA APRENDER A PENSAR
 
Todos los niños utilizan el lenguaje para regular su conducta y ordenar su pensamiento. A continuación, veamos algunas fases del proceso que son necesarias para resolver una situación con eficacia:


.Observar;

.recoger toda la información;

.analizar la información;

.desechar la información innecesaria;

.trazar un plan de acción;

.tantear todas las posibilidades de respuesta;

.predecir las posibles consecuencias de cada respuesta;

.tomar una decisión;

.comprobar el resultado, felicitarse si ha sido positivo;

.preguntarse en qué momento se ha fallado;

.reanalizar la situación;

.reanalizar las posibilidades de respuesta, etc.



Al procesar de forma impulsiva reciben la información, en muchas ocasiones incompleta, responden intuitivamente sin reflexionar y se frustran cuando los resultados no son satisfactorios.

Para ayudar a frenar y organizar el pensamiento  impulsivo, será necesario pedirles que verbalicen en voz alta sus pensamientos para después ayudarles a organizarlos siguiendo una serie de pasos llamadas

AUTOINSTRUCCIONES.

LAS AUTOINSTRUCCIONES SUPONEN UNA GUÍA para ayudar al niño a pensar de forma reflexiva sin saltarse ningún paso en el proceso. Estos pasos pueden ser aplicados a todo tipo de problemas:

PRIMER PASO: Debo saber ¿qué es lo que tengo que hacer?

SEGUNDO PASO: ¿Cómo lo voy a hacer? Estableceré un plan de acción.

TERCER PASO: Recordaré y diré en alto «tengo que estar muy atento y ver todas las posibilidades de respuesta».

CUARTO PASO: Daré la respuesta.

QUINTO PASO: Evaluaré el resultado y diré: Si es correcto: «Me ha salido bien!, estupendo soy genial!»

Si no es correcto: «Vaya!, ¿porqué me ha salido mal?» (para responder a esta pregunta deberé analizar en qué paso he fallado). «Ah!, ¿fue por eso?, bueno, ahora que lo sé la próxima vez me saldrá mejor! »

El quinto paso de las autoinstrucciones, el paso de la autoevaluación, tiene especial importancia dado que depende demasiado del refuerzo y de la aprobación de los adultos, suele frustrarse con mucha facilidad y no aprende de sus errores. Con este quinto paso, le enseñamos a felicitarse a sí mismos si el resultado es correcto y analizar el error cometido en busca de una nueva estrategia si el resultado es incorrecto. De este modo evitamos que aparezcan sentimientos de indefensión tales como: «ya está, ¿lo ves? , nunca me sale nada bien», «soy tonto» o «bah! esto no sirve para nada!».

Al acostumbrarlo a buscar el origen de sus fallos, le estamos proporcionando un arma que le permitirá enfrentarse en el futuro, y de forma más positiva y útil, a tareas semejantes.


Antes de realizar las autoinstrucciones sería conveniente realizar un primer paso que haría hincapié en que el niño centre su atención en el material sobre el que va a trabajar y podría formularse del siguiente modo: «Antes de hacer nada digo todo lo que veo»: Este paso le permitirá entrenarse para observar y analizar el material con el que van a trabajar. Tiene dificultad para pararse a observar el material que se le presenta tal y como lo harían los niños reflexivos (le echo un vistazo y luego veo qué debo hacer). Este primer paso «Antes de nada digo todo lo que veo» les permite frenar la impulsividad y observar detenidamente la tarea que posteriormente tendrán que comprender.
Vía Psic. Gerardo González Guadarrama