Mostrando entradas con la etiqueta Inteligencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Inteligencia. Mostrar todas las entradas

domingo, 13 de enero de 2013

Videojuegos en el aula. Manual para docentes

Artículo de  escuelaenlanube.com :

Videojuegos en el aula. Manual para docentes


El presente manual está destinado a los docentes interesados en la utilización de videojuegos en sus clases. Aporta la información necesaria para entender los beneficios pedagógicos de los videojuegos y la forma de utilizarlos como recurso educativo y motivacional. Tras leer el manual, podrá tomar decisiones fundamentadas sobre la elección y uso de videojuegos en clase y disfrutar de todos los beneficios que estos aportan. Este manual es una guía práctica que le proporcionará información teórica y práctica. Se trata de una introducción a la aplicación pedagógica de los videojuegos y aporta una serie de recursos útiles como artículos, sitios web o libros en los que podrá encontrar información adicional.
Para leer el manual haz click en el título de la entrada. Es un pdf. 


miércoles, 2 de enero de 2013

Comienza 2013: "La Decisión Correcta"

Empezamos el año con nuevos propósitos, objetivos, metas...  que mejor sugerencia que la lectura de este libro: "La Decisión Correcta". Espero que os ayude en vuestra toma de decisiones  y que éstas sean correctas y acertadas. Feliz 2013!!!

   Haz click  y comienza a leer:
"LA DECISIÓN CORRECTA"

miércoles, 6 de julio de 2011

Educación Emocional en las aulas: el Programa INTEMO II

Hoy recomiendo la lectura de este artículo. Programa de Investigación muy interesante.
       
Por Ruth Castillo Gualda y Pilar Rueda GallegoLaboratorio de Emociones de la Universidad de Málaga
ruthcastillo_pilarrueda06/07/11. Opinión.Estudiantes con mayor Inteligencia Emocional (IE) son más conscientes y precisos en la comprensión de emociones que subyacen en un conflicto y utilizan estrategias de resolución más pacíficas. Por el contrario, los adolescentes con niveles más bajos de IE, se muestran más agresivos y tienden a desarrollar mayor cantidad de conductas conflictivas”. Las investigadoras del Laboratorio de Emociones de la Universidad de Málaga (UMA) Ruth Castillo y Pilar Rueda explican en este artículo cómo trabajar la inteligencia emocional previene conductas agresivas en la escuela. Este asunto protagoniza este mes la sección de EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com dedicada a la investigación, el desarrollo y la innovación, que se hace en colaboración con la universidad malagueña.
Educación Emocional en las aulas: el Programa INTEMO II
EL comportamiento agresivo que ciertos niños/as y adolescentes manifiestan es una cuestión que preocupa a padres y profesionales de la educación, pero también a la comunidad científica. Desgraciadamente, no resulta extraño observar casi a diario en los medios de comunicación problemas relacionados con la convivencia en las escuelas y conflictos en edades escolares, lo cual supone un importante deterioro de la calidad de la enseñanza. Desde hace varias décadas numerosos informes han investigado sobre las conductas agresivas en edades escolares, la prevalencia de este tipo de problemas se ha convertido en un problema habitual, de hecho, las agresiones verbales son las más mencionadas como conductas sufridas por los estudiantes y todavía mayor el índice de alumnos que sufren insultos despectivos. Respecto a las agresiones físicas, aunque se dan menos casos que verbales, las iniciativas puestas en marcha para mejorar el clima de convivencia no han conseguido que disminuir este tipo de conductas agresivas.
NUMEROSAS han sido las formas de controlar los problemas relacionados con los comportamientos agresivos en los centros educativos pero desafortunadamente los resultados no han sido muy satisfactorios. Desde el modelo del que nosotros partimos, creemos que no podemos enseñar a los estudiantes a que dejen de comportarse inadecuadamente, eviten conductas disruptivas, o rechacen conductas abusivas hacia sus compañeros, sin tener en cuenta la complejidad del mundo emocional y la comprensión de las propias emociones y las de los demás. La propuesta desde la perspectiva de la educación emocional es que los niños aprendan a expresar, comprender y manejar sus emociones de manera efectiva y adaptativa. En definitiva, que los alumnos consigan poner a trabajar las emociones de su lado para que les ayuden a tomar mejores decisiones y actuar de una manera más apropiada. No resulta extraño pensar por tanto, que los adolescentes agresivos puedan tener una ausencia de habilidades para percibir y expresar emociones adecuadas, comprender las causas y consecuencias de sus emociones negativas y por último regular los efectos negativos que emociones como los celos, la frustración, el estrés o la tristeza pueden llegar a ocasionarle, y por consiguiente, esta ausencia de habilidades relacionadas con la Inteligencia Emocional (IE), esté provocando que actúen de manera inadecuada.
DIVERSOS trabajos científicos indican cómo aquellos estudiantes con mayor IE son más conscientes y precisos en la comprensión de emociones que subyacen en un conflicto y utilizan estrategias de resolución más pacíficas. Por el contrario, los adolescentes con niveles más bajos de IE, se muestran más agresivos y tienden a desarrollar mayor cantidad de conductas conflictivas. Trabajos posteriores también han corroborado como bajos niveles de IE se relacionan con impulsividad y un peor manejo emocional, lo cual aumenta la probabilidad de realizar conductas disruptivas, antisociales y de riesgo para la salud. Además, la incapacidad para comprender y regular sus emociones parece que impide solucionar conflictos interpersonales de manera efectiva, dando lugar a relaciones sociales más pobres y problemáticas. Otros estudios también han sugerido como aquellos estudiantes con mayores destrezas de comprensión y regulación emocional gozan de mejores niveles de adaptación social, mejores relaciones sociales con compañeros y familiares, relaciones menos conflictivas con amigos, y mejor ajuste psicológico.
EL Laboratorio de Emociones de la UMA, desde el año 2008 y bajo la dirección del catedrático Pablo Fernández-Berrocal, lleva a cabo un proyecto llamado Prevención de la violencia y el desajuste psicosocial en el aula mediante la educación de la inteligencia emocional,incentivado por la Consejería de Economía, Ciencia y Empresa. Tras dos años de intervención, un total de 24 horas de entrenamiento, con un programa para el desarrollo de la IE en unos 1.000 adolescentes andaluces, hemos comprobado que con respecto al grupo de alumnos/as alumnos_ieque no recibieron el citado entrenamiento, los estudiantes entrenados disminuyeron significativamente en variables asociadas con el desajuste escolar: actitud negativa hacia los profesores, actitud negativa hacia el colegio y búsqueda de sensaciones, así como con variables relacionadas con el desajuste clínico: ansiedad, estrés social, depresión, somatización y atipicidad, por lo que la IE está demostrando ser un importante recurso preventivo de problemas relacionados con la salud mental y el desajuste psicosocial en la adolescencia. Por otra parte, y lo que supone un importante avance en el campo de la prevención de conductas agresivas en los centros educativos, los estudiantes disminuyeron en los niveles de agresividad física y verbal, así como, en la experimentación de emociones negativas altamente relacionas con la manifestación de conductas agresivas, como son la ira y la hostilidad, por lo que en general, este programa de entrenamiento en IE ha logrado disminuir los estilos de respuesta negativos y las conductas agresivas.
EN conclusión, y tras los resultados de esta investigación, se puede considerar que la IE se convierte en un factor clave para la prevención de conductas agresivas en el sistema educativo. En primer lugar, porque ayuda a detectar estados afectivos en los demás y actuar de manera acorde a la situación. En segundo lugar, porque mejora la consciencia y conocimiento de las emociones ajenas y por tanto, permite adoptar perspectivas diferentes ante un conflicto, mejorar la comunicación y favorecer la empatía o la resolución de conflictos de manera más cooperativa. Y por último, porque favorece la regulación de las emociones propias y ajenas de manera más efectiva.
¿En qué consiste el Programa de Entrenamiento en IE?
SE trata de un programa de doce sesiones de una hora de duración, una vez a la semana, generalmente en el horario establecido para las tutorías. Este programa es implementado tanto por miembros del Laboratorio de Emociones de la UMA, como por personal externo, al que se le forma en IE, dotándole de las competencias necesarias para llevar a cabo el programa.
ES un programa eminentemente práctico. Tras una breve introducción teórica, se comienza la actividad, que está diseñada para fomentar la máxima participación de los alumnos, la mayoría de ellas se trabajan en grupos. Este programa está basado en un modelo teórico de IE que asume que es una habilidad compuesta por cuatro ramas: Percepción Emocional, Asimilación Emocional, Comprensión Emocional y Regulación Emocional (Mayer y Salovey, 1997). Las sesiones de entrenamiento se diseñan de acuerdo a trabajar cada una de ellas. Así, la Percepción Emocional es la habilidad para reconocer e identificar cómo se sienten los demás a partir de su expresión facial, su postura corporal o su tono de voz. Una de estas sesiones es el ‘Memory Card’, que es un juego de cartas en el que los alumnos deben emparejar cartas con caras expresando emociones, con el nombre de la emoción y con el nombre de la emoción muy intensa, por ejemplo, una cara expresando alegría se empareja con la emoción ‘alegría’ y con la emoción muy intensa ‘euforia’.Otra de las actividades para trabajar la identificación de emociones es el ‘Bingo Emocional’, cuyo objetivo es ampliar el vocabulario emocional de los alumnos. Se trata de un juego de bingo en el que los números se han sustituido por palabras emocionales.
EL objetivo de las sesiones en las que se trabaja la Facilitación Emocionales que los chicos y chicas se den cuenta de qué manera las emociones afectan al pensamiento. Esta habilidad se suele trabajar mediante música o con vídeos que generen emociones positivas (por ejemplo, alegría) y negativas (por ejemplo, tristeza) y comentando después con los alumnos de qué manera afectarían esas emociones a la hora de hacer un examen, un trabajo en grupo o practicar un deporte.
DENTRO de este proyecto, orientado a prevenir la violencia y el desajuste psicosocial, las sesiones de Comprensión Emocional son especialmente importantes. Comprender las emociones supone tanto entender por qué nos sentimos de unagrupo_trabajo determinada manera en un momento dado, como ser capaz de anticipar cómo nos hará sentir un determinado hecho, tanto a nosotros mismos como a los demás. Dado el objetivo del proyecto, en el contenido de estas sesiones priman situaciones donde se den conductas violentas o de desajuste (por ejemplo, agredir a un compañero) y se trabajan mediante fragmentos de vídeos y teatros en clase. Dentro de estas sesiones, la empatía (la capacidad de ponerse en el lugar del otro) es especialmente relevante. Un ejemplo de actividad para desarrollarla es ‘Las Gafas Mágicas’, que consiste en pedir a los alumnos que cuenten un problema real y tras ponerse unas gafas ‘mágicas’ replanteen el problema, esta vez tal como lo contaría la otra persona implicada.
LA última parte del programa está dedicada a desarrollar la capacidad de Regulación Emocional, que es la capacidad de modificar las emociones negativas (por ejemplo, la desmotivación), así como a favorecer los estados de ánimo positivos (un ejemplo sería la esperanza) y hacerlo para regular los estados emocionales propios y los de los demás, por ejemplo, para ayudar a alguien a sentirse menos triste. El objetivo de este entrenamiento es dotar a los chicos y chicas de estrategias que les permitan regular emociones como el enfado o la ansiedad, ya que este tipo de emociones favorecen las conductas problemáticas. Una de las actividades con las que se trabaja esta habilidad es ‘La Pelota Reguladora’,que consiste en que los alumnos se pasen una pelota al ritmo de la música y cuando ésta para, quien tiene la pelota debe escoger a otro compañero para responder a una serie de preguntas respecto a un problema: “¿qué emociones sentirías? ¿qué estrategias pueden ponerse en práctica para regular esas emociones?”
POR último, siempre se deja una sesión de ‘Cierre de Programa’, donde se recogen las sugerencias de los alumnos respecto a las actividades mejor y peor valoradas del mismo y se hace una puesta en común de todo lo aprendido y de su experiencia personal durante las sesiones de entrenamiento en IE.
DESDE el Laboratorio de Emociones de la UMA entendemos que las emociones deben ser consideradas como una asignatura pendiente en nuestro sistema educativo y como un aspecto más a incluir en la programación docente de las escuelas con el fin de favorecer el desarrollo integral del alumnado. Pues su inclusión mejora la convivencia en las aulas y por tanto, aumenta la calidad de la enseñanza en nuestra sociedad. Así, pretendemos seguir desarrollando programas que favorezcan el crecimiento socioemocional del alumnado dentro del sistema educativo.

viernes, 1 de julio de 2011

INTELIGENCIA EMOCIONAL. USE IT!!

                                                   "USE IT"

jueves, 26 de mayo de 2011

Aprender sobre las emociones




"Hablar de sentimientos ayuda a los niños a estar capacitados para controlarlos
y a no ser irreflexivos. Se ha comprobado que el hecho de hablar sobre las propias
emociones tiene un efecto sedante sobre el sistema nervioso."
John M. Gottman, psicólogo



 
"Las personas con habilidades emocionales bien desarrolladas tienen más probabilidades de sentirse satisfechas y ser eficaces en su vida, y de dominar los hábitos mentales que favorezcan su propia productividad; las personas que no pueden poner cierto orden en su vida emocional libran batallas interiores que sabotean su capacidad de concentrarse en el trabajo y pensar con claridad".
Dr. Daniel Goleman
"¿Cómo está usted?' es una pregunta importante, tanto si nos la hacemos a nosotros mismos como si nos la formulan otros. '¿Cómo está usted?' nos pide que seamos capaces de describir nuestros sentimientos con palabras, que les coloquemos unas etiquetas que reflejen su variedad.

Una vez que somos capaces de reconocer nuestros diferentes sentimientos, nuestra posibilidad de controlarlos es mucho mayor. ¿Por qué es importante hacerlo? Porque su estado anímico influencia en gran medida lo que usted haga. Cuando usted está triste, se mostrará retraído. Cuando está contento, derrochará buen humor. Pero si usted no sabe cómo está, entonces tampoco sabe cuál es su forma de actuar más probable, y por tanto, no estará seguro de cómo ponerla en práctica.

Es importante recordar que aun las emociones llamadas 'positivas' pueden tener aspectos peligrosos o inconvenientes. Por ejemplo: el entusiasmo, a veces, puede conducir a un comportamiento impulsivo. Imaginemos que en una reunión es presentado un proyecto que nos entusiasma tanto que nos ofrecemos voluntarios para dirigirlo, a pesar de que estamos saturados de trabajo. O la alegría que nos produce un ascenso, lo que hace que vayamos por ahí jactándonos ante nuestros colegas, uno de los cuales ha sido rechazado.

Podemos aprender muchísimo (y ejercer influencia) sobre nuestras emociones, así como aprendemos sobre matemáticas o marketing.

Entrenarse en el desarrollo de las aptitudes emocionales permite desarrollar la capacidad de manejar las emociones idóneas para cada acción y regular su manifestación, manteniendo el equilibrio emocional; transmitiendo estados de ánimo para generar actitudes y respuestas positivas; aprendiendo a evaluar el 'costo emocional' de situaciones y acciones; desarrollando destrezas sociales, forjando y manejando relaciones con clientes, proveedores, colegas, etc.; realizando un plan de aplicación en el terreno de nuestra esfera de influencia empresarial y laboral, extendiéndolo a la vida familiar y social.

De hecho, la estructura emocional básica puede ser modificada mediante una toma de conciencia y cierta práctica : los circuitos neurológicos involucrados pueden alterarse o reforzarse con la repetición de ciertos hábitos. Allí se abre una oportunidad única para desarrollar la Inteligencia Emocional: la infancia y la adolescencia son dos momentos críticos, pero en la madurez la mayoría de las personas pueden educar con ventaja sus emociones.

El aprendizaje es capaz de moldear, en definitiva, algunos aspectos importantes de la realidad emocional individual y colectiva.

La aptitud emocional no se puede mejorar de la noche a la mañana, porque el cerebro emocional tarda semanas y meses en cambiar sus hábitos, no horas y días. Para llegar al punto en que un hábito nuevo reemplaza a otro se requiere cierta práctica. Los estudios clínicos realizados sobre cambios de conducta demuestran que, cuanto más tiempo pasa alguien esforzándose por cambiar, más durable será ese cambio.

Cuando la persona tiene un conocimiento eficaz sobre la Inteligencia Emocional puede encauzar, dirigir y aplicar sus emociones, permitiendo así que las mismas trabajen a favor, y no en contra de su personalidad.

De esta forma, las emociones pueden guiar todas las actitudes de nuestra vida hacia pensamientos y hábitos constructivos, que mejoren en forma absoluta los resultados finales que queremos alcanzar.

Es un precioso instrumento para solucionar desde una situación desagradable con un empleado que trabaja con nosotros, o finalizar un trato con un cliente particularmente difícil, hasta resolver en forma definitiva y tranquila las difíciles situaciones familiares que muchas personas viven como algo destructivo, cansador y frustrante.

A causa de que las emociones, los pensamientos y las acciones se entrelazan, nuestras estrategias para forjar una educación emocionalmente inteligente deben hacer uso de varios principios a la vez. No se trata de un procedimiento simplista ni demasiado complejo, sino meramente realista y práctico."
Fuente: Inteligencia-emocional.org

viernes, 20 de mayo de 2011

¿SABES DETECTAR LA MENTIRA (I)?

Hoy hablamos de la Mentira. ¿Sabes detectar si tu interlocutor te está mintiendo?....

PUNTOS BASICOS PARA DETECTAR LA MENTIRA

- El que miente evita cualquier referencia a su persona en sus mentiras, así como la utilización de palabras como “yo” o “mí”.
Debido al hecho de que casi todo el mundo se siente incómodo al mentir, la gente intenta por instinto distanciarse de su propia mentira. El FBI americano descubrió esta pista a partir del estudio de las palabras de los sospechosos que daban falsas coartadas.
Por ejemplo alguien que te planta en una cita, miente si te dice “se me estropeó el coche y el móvil no tenía batería” y no lo hace si dice ” Se me estropeó el coche y no pude llamarte porque tenía la batería de mi móvil descargada”.
- Evitan mencionar el nombre de la persona sobre la que mienten. Prefieren decir “no tuve relaciones íntimas con esa mujer” antes que decir “no tuve relaciones con Mónica”.
- Ofrecen una “representación” impecable. El mentiroso habitual no olvida, porque ha practicado la mentira repetidas veces. La respuesta más probable a la pregunta de qué ha hecho el fin de semana cuando no mienten, será algo como “ah…fui a casa de mi hermano después de desayunar y entonces….ah….no, le vi después de comer porque primero….”. Cuando recordamos los acontecimientos de un día, solemos ir arriba y abajo cambiando de dirección hasta ser capaz de ordenar correctamente los acontecimientos. Pero en el caso del mentiroso no es así, ya que lleva el papel bien ensayado y no suele dudar.
- La voz del que miente sube de volumen debido a la tensión asociada con la mentira. Si cuando se ven “pillados” chirrían como un canario mientras te explican su versión, podemos empezar a sospechar.
Cuando se experimenta estrés al mentir, se provoca una tensión de las cuerdas vocales. (Los niveles de estrés de la voz humana se miden registrando los cambios de circulación sanguínea que riega las cuerdas vocales, ya que esta desciende cuando alguien miente). Los tres elementos en la voz que se alteran en ese momento son el volumen, el tono y la velocidad. La voz será más aguda y también puede, asimismo aumentar la velocidad (el hablar rápido expresa el deseo de acabar pronto con el tema) y subir el volumen.
Y, en sentido contrario, cuando el mentiroso reflexiona sobre su mentira para tener por seguro que la dice a la perfección, empieza a hablar más lentamente, a bajar el volumen y a disminuir la velocidad.
- Cuando habla se come las palabras. Si no ha tenido tiempo suficiente de ensayar, en ocasiones el tono suele verse salpicado por “ums”. “ahs”, “ers”, toses y pausas. Este factor es más evidente en los hombre que en las mujeres, pues ellos poseen menos habilidad cerebral para controlar el lenguaje, así que es probable que el hombre que se come las palabras esté mintiendo, pues ello revela que le están sucediendo un montón de problemas simultáneamente y que su cerebro intenta lidiar con ellos de una sola vez. A veces creen que el hablar así indica que no están mintiendo.
- Honestamente, sinceramente, francamente, son algunas de las palabras y frases que mas comúnmente indican un intento de engaño intentando convencer con ellas de una emoción que no se siente en realidad. Por ejemplo, “Francamente, es la mejor oferta que puedo hacerle” se traduciría como “No es mi mejor oferta, pero tal vez crea que es así”. “Te quiero” es más creíble que “Te quiero sinceramente”. “Indudablemente” da cabida a la duda, mientras que “sin duda alguna” es una señal de alerta definitiva.
- “Créeme”, significa a menudo lo contrario: “Si consigo que me creas, harás lo que yo quiero”. La intensidad con la que una persona que dice “créame” intenta convencer a su interlocutor, es proporcional al tamaño del engaño. La persona piensa que no le creen y por ello subraya sus afirmaciones con un “créeme”, “no te engaño”, “¿crees que te mentiría?”. Son más versiones de lo mismo.
- Cuando escuche a alguien diciendo “sólo”, plantéese por qué esa persona intenta minimizar la importancia de lo que está diciendo, ya que esto es, para lo que se utiliza esta palabra, para minimizar el significado de las palabras que la siguen, para liberar a alguien de un sentimiento de culpa o para echar las culpas a cualquier otro motivo o persona. Nos plantearemos si le falta confianza para decir lo que realmente siente, o si intenta engañar con toda intención o si trata de evitar responsabilidades. Analicemos la palabra “sólo” en su contexto y encontraremos la respuesta. “Sólo te robaré cinco minutos” es lo que se dice cuando deseas en realidad una hora, “sólo 9,95 euros” y “sólo 40 euros de depósito” se usa para convencernos de que se trata de un precio insignificante. “Sólo quería decirte que te quiero” nos habla de la persona tímida que lo que querría decir es “te quiero” y es difícil de creer cuando nos dicen “sólo es una amiga/o”.
- El verbo “intentar” lo utilizan con frecuencia personas que esperan fracasar en su intento. O su equivalente “haré lo que pueda”. Son respuestas que anuncian un fracaso inevitable pues su traducción es “tengo dudas de mi capacidad para conseguirlo”. Sí acaba fracasando dice “lo intenté”. Cuando escuche frases de este tipo, exíjale que se comprometa diciendo “lo haré” o “no lo haré”. Es mejor que no haga lo que deseamos antes de “intentarlo” y fracasar. “Intentar” es una forma tranquilizadora de decir “quizá”.
- Expresiones tipo que se usan más frecuentemente para convencer de que se está diciendo la verdad cuando, en realidad lo que se pretende es obligar a que le crean:
  • “Confía en mí”
  • “No tengo ninguna razón para mentir”
  • “Hablando francamente”
  • “Te digo la verdad”
  • “¿Por qué tendría que mentirte?”
  • “Para ser totalmente sincero contigo”
  • “¿Haría yo algo así?”
- Cuando se sitúan entre un tipo de gente que no debería ser víctima de ningún tipo de reproche, porque responden ante una autoridad superior. Por ejemplo “Lo juro por la tumba de mi madre”, “Dios es testigo”, “Que me maten si no es así”. Las personas con una convicción religiosa no utilizarían sus creencias para intentar convencer de que son sinceros.
- Cuando utilizan la organización a la que pertenecen, un premio recibido o su familia para convencer de su sinceridad. Por ejemplo “No soy de ese tipo de personas”, “soy un empleado leal”, “jamás me rebajaría a una cosa así”. La gente con moral no necesitar estar continuamente demostrándoselo, vive según sus valores y eso se ve. Este tipo de respuestas se usan para evitar la respuesta directa a una pregunta.
- Hay un aumento significativo del movimiento de las manos hacia la cara, cuando nos sentimos dudosos, inseguros, exageramos o mentimos. La gesticulación del hombre resulta más fácil de detectar pues es más exagerada que la de la mujer y ellos la usan en mayor grado.
Entre estos gestos tenemos el frotarse los ojos y la nariz, tirarse de las orejas y rascarse el cuello.
Bill Clinton, por ejemplo, se tocó la nariz y la cara veintiséis veces delante del Gran Jurado mientras respondía a preguntas relacionadas con Mónica Lewinsky.
A veces el ocultar las manos también es revelador de que nos están mintiendo, ya que precisamente lo hacen para ocultar esta gesticulación que han observado que podría delatarles.
- La sonrisa se muestra torcida (se sonríe por igual al mentir que al decir la verdad, sin embargo la sonrisa auténtica es más rápida, espontánea y simétrica, es decir la parte izquierda de la cara es un reflejo de la parte derecha, pero las expresiones faciales de quien intenta exhibir una emoción que no siente no son simétricas), algo forzada (se utiliza ampliamente para fingir sinceridad) o con los labios apretados (como signo de tensión).
- El aumento del pestañeo es una señal importante que tener en cuenta, ya que indica que la tensión aumenta y que se le secan los ojos.
- La falta de contacto visual, el que nos rehuya la mirada, o si están en una habitación con puerta que mire con frecuencia hacia allí, de siempre se ha asociado al mentir, pero el que el interlocutor nos mire o no a los ojos mientras habla es menos discriminativo para ayudarnos a detectar un engaño, ya que está más directamente relacionado con características de personalidad, con aprendizajes (si de pequeños nos pillaban o no las mentiras al mirarnos a los ojos), y con culturas, (puesto que en algunas el mirar a los ojos es una demostración de agresividad o falta de cortesía y en otras al contrario). Además los mentirosos que engañan concienzudamente son capaces de mantener el contacto visual mientras mienten, así que sería en este caso el adecuado contacto visual el factor que apuntaría hacia el engaño.
- El mentiroso diestro mira hacia su izquierda mientras miente y el mentiroso zurdo mira hacia su derecha. Este factor de la dirección hacia dónde mueve los ojos el interlocutor no es tampoco una prueba infalible, pero sí una señal importante del engaño.
La mayoría de diestros conecta con la parte izquierda del cerebro cuando quiere recordar algo sucedido y miran hacia su derecha. Cuando inventan una historia conectan con la parte creativa de su cerebro, el hemisferio derecho, y miran hacia su izquierda. (Esto es porque los canales sensoriales están cruzados en su conexión con los hemisferios cerebrales).
- El efecto Pinocho. En estudios de la circulación de la sangre se reveló que, cuando una persona miente, el aumento de la presión sanguínea y la liberación de unas sustancias químicas llamadas catecolaminas, provocan inflamación de los tejidos internos de la nariz, pero esto es un solo una curiosidad ya que esta inflamación no es visible a simple vista. Aunque sí que es la entrada en acción de las terminaciones nerviosas de la nariz por esta causa, la que explica la necesidad de frotarse la nariz para calmar el picor. Este fenómeno también se produce cuando la persona se siente molesta o enfadada.
- Contracciones de los músculos faciales, que se producen porque el cerebro está intentando evitar que la cara muestre cualquier reacción de respuesta. El FBI analiza las “microexpresiones” minúsculas, de medio segundo, con ayuda de la cámara lenta.
- Brazos y/o piernas cruzadas, pues esto refleja un instinto defensivo básico.
- Dilatación de las pupilas.
- Gestos que entran en contradicción con las palabras. Por ejemplo que la cabeza se mueva diciendo que “no”, cuando da un “sí” por respuesta o viceversa.
- Muestras de excesiva amistad o carcajadas. Estas actitudes están expresando el deseo de querer gustar para favorecer su credibilidad.
Aurora Jechimer

BIBLIOGRAFÍA

- Pease, A. y Pease, B. (2002) “Por qué los hombres mienten y las mujeres lloran” Barcelona: Amat

jueves, 19 de mayo de 2011

¿QUÉ MECANISMOS DE DEFENSA UTILIZAS?

A continuación se enumeran los distintos "Mecanismos de defensa" que utilizamos ante los conflictos. ¿Cuáles utilizas tú?:

Abstención. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo empleando palabras o comportamientos con el propósito simbólico de negar o plantear enmiendas a pensamientos, sentimientos o acciones.

Afiliación. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo acudiendo a los demás en busca de ayuda o apoyo, lo que significa compartir los problemas sin tratar de atribuirlos a los demás.

Agresión pasiva. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo mostrando agresividad hacia los demás de forma indirecta y no asertiva. Existe una máscara externa de abierta sumisión a los demás, detrás de la que en realidad se esconde resistencia, resentimiento y hostilidad encubiertos. Los mecanismos de agresividad pasiva suelen emerger como respuesta a las demandas de ejecución o cumplimiento independientes, o bien a la falta de gratificación de deseos dependientes, aunque también son una forma de respuesta adaptativa en individuos que ocupan cargos subordinados y que no tienen otro modo de expresar su autoafirmación más abiertamente.

Aislamiento afectivo. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo separando las ideas de los sentimientos originalmente asociados a ellas. El individuo se aparta del componente afectivo asociado a una idea determinada (p. ej., acontecimiento traumático), pero se mantiene apegado a sus elementos cognoscitivos (p. ej., detalles descriptivos).

Altruismo. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo dedicándose a satisfacer las necesidades de los demás. A diferencia del autosacrificio, a veces característico de la formación reactiva, el individuo obtiene una gratificación bien de tipo vicariante, bien por las repuestas de los demás.

Anticipación. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo experimentando reacciones emocionales antes de que ambos se produzcan o bien anticipando sus consecuencias, posibles acontecimientos futuros, y considerando de forma realista respuestas o soluciones alternativas.

Autoafirmación. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo expresando directamente sus sentimientos o pensamientos de forma no coercitiva ni manipuladora.

Autoobservación. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo reflexionando sobre sus propios pensamientos, sentimientos, motivaciones y comportamientos, y actuando de acuerdo con ellos.
Comportamiento impulsivo (acting out). El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo a través de la acción más que a través de reflexiones o sentimientos. Esta definición es mucho más amplia que el concepto original, que se limita a los sentimientos o deseos transferenciales surgidos durante las sesiones de psicoterapia, ya que pretende incluir los comportamientos que emergen tanto dentro como fuera de la transferencia. El concepto de acting-out defensivo no es sinónimo de mal comportamiento, ya que puede probarse que se relaciona con conflictos emocionales.

Desplazamiento. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo reconociendo o generalizando un sentimiento o una respuesta a un objeto hacia otro habitualmente menos importante.

Devaluación. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo atribuyendo cualidades exageradamente negativas a sí mismo o a los demás.

Disociación. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo mediante una alteración temporal de las funciones de integración de la conciencia, memoria, percepción de uno mismo o del entorno, o comportamiento sensorial/motor.

Fantasía autista. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo mediante fantasías excesivas que sustituyen la búsqueda de relaciones interpersonales, la acción más eficaz o la resolución de los problemas.

Formación reactiva. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo sustituyendo los comportamientos, los pensamientos o los sentimientos que le resultan inaceptables por otros diametralmente opuestos (este mecanismo de defensa suele actuar en simultaneidad con la represión).

Idealización. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo atribuyendo cualidades exageradamente positivas a los demás.

Identificación proyectiva. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo atribuyendo incorrectamente a los demás sentimientos, impulsos o pensamientos propios que le resultan inaceptables. A diferencia de la proyección simple, en este caso el individuo no repudia totalmente lo que proyecta. Al contrario, el individuo es consciente de sus afectos o impulsos, pero los interpreta incorrectamente al considerarlos reacciones justificables frente a otras personas. No es raro que el individuo atribuya sus propios sentimientos a otros, haciendo que sea difícil esclarecer quién hizo algo a quién en primer lugar.

Intelectualización. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo generalizando o implicándose en pensamientos excesivamente abstractos para controlar o minimizar sentimientos que le causan malestar.

Negación. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo negándose a reconocer algunos aspectos dolorosos de la realidad externa o de las experiencias subjetivas que son manifiestos para los demás. El término negación psicótica se emplea cuando hay una total afectación de la capacidad para captar la realidad.

Omnipotencia. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo pensando o actuando como si dispusiera de poderes o capacidades especiales y fuera superior a los demás.

Polarización
El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo viéndose a sí mismo o a los demás como completamente buenos o malos, sin conseguir integrar en imágenes cohesionadas las cualidades positivas o negativas de cada uno. Al no poder experimentar simultáneamente afectos ambivalentes, el individuo excluye de su conciencia emocional una visión y unas expectativas equilibradas de sí mismo y de los demás. A menudo, el individuo idealiza y devalúa alternativamente a la misma persona o a sí mismo: otorga cualidades exclusivamente amorosas, poderosas, útiles, nutritivas y bondadosas o exclusivamente malas, odiosas, coléricas, destructivas, repelentes o inútiles.

Proyección. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo atribuyendo incorrectamente a los demás sentimientos, impulsos o pensamientos propios que le resultan inaceptables.

Quejas y rechazo de ayuda. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo mediante quejas o demandas de ayuda que esconden sentimientos encubiertos de hostilidad o resentimiento hacia los demás y que luego se expresan en forma de rechazo a cualquier sugerencia, consejo u ofrecimiento de ayuda. Las quejas o demandas pueden hacer referencia a síntomas físicos o psicológicos o a problemas de la vida diaria.

Racionalización. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo inventando sus propias explicaciones, tranquilizadoras pero incorrectas, para encubrir las verdaderas motivaciones que rigen sus pensamientos, acciones o sentimientos.

Represión. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo expulsando de su conciencia o no dándose por enterado cognoscitivamente de los deseos, pensamientos o experiencias que le causan malestar. El componente afectivo puede mantenerse activo en la conciencia, desprendido de sus ideas asociadas.

Sentido del humor. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo haciendo hincapié en los aspectos divertidos o irónicos de los conflictos o situaciones estresantes.

Sublimación. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo canalizando sentimientos o impulsos potencialmente desadaptativos en comportamientos socialmente aceptables (p. ej., deportes de contacto para canalizar impulsos agresivos).

Supresión. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo evitando intencionadamente pensar en problemas, deseos, sentimientos o experiencias que le producen malestar.

miércoles, 4 de mayo de 2011

INTELIGENCIA EMOCIONAL EN ALZA

Los tests de inteligencia no predicen el éxito de una persona

Ángel Díaz | Madrid

Recreación de un cerebro humano. | Foto: El MundoRecreación de un cerebro humano. | Foto: El Mundo



Los tests de inteligencia se han considerado una herramienta válida para predecir el éxito académico, social y profesional de las personas. Sin embargo, una nueva investigación que ha repasado varios estudios con un total de 2.000 voluntarios acaba de poner en entredicho la validez de esta relación: un mayor cociente intelectual no implica más posibilidades de desarrollar estos logros. O, al menos, no hasta el punto que se creía.
La nueva investigación, desarrollada en la Universidad de Pensilvania (EEUU) y publicada en 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS), muestra que la motivación de una persona para hacer la prueba de inteligencia puede influir en el resultado tanto como sus propias capacidades cognitivas. Una vez que se ha tenido en cuenta este efecto, la capacidad que se atribuye a la puntuación obtenida para predecir éxitos en la vida disminuye considerablemente, según concluyen los autores.
La investigadora Angela Lee Duckworth, del departamento de Psicología de la citada institución, y sus colegas consideran que se ha producido una "desafortunada confusión" entre el cociente intelectual y la inteligencia. El primero mide los resultados de un test, en el cual se ha podido poner mayor o menor empeño, mientras que la segunda es una capacidad latente que puede expresarse en diversas circunstancias de la vida.
Además, el análisis de estudios anteriores, que siguieron el desarrollo de niños tras medirles el cociente intelectual, ha llevado a los autores a concluir que el efecto de la motivación en la puntuación obtenida es "mucho mayor de lo que ahora se asume" en la literatura científica. Tras introducir esta nueva variable, se reduce significativamente "la validez predictiva de la inteligencia para resultados vitales, particularmente en contextos no académicos".
"Un test no predice la capacidad para montar un negocio, tener amigos fiables o formar una familia feliz", argumenta el doctor Luis de Rivera, catedrático de Psiquiatría y director del Máster de Psicoterapia de la Universidad Autónoma de Madrid. "Los tests miden las capacidades lógico-matemáticas, pero hay otros tipos de inteligencia".

Validez y fiabilidad

Por su parte, el neuropsicólogo José Antonio Portellano, profesor titular de la Universidad Complutense de Madrid, defiende la validez de los las pruebas de inteligencia siempre que las realice un experto e incorporen un análisis estadístico que garantice la validez y fiabilidad de los resultados. "Lo demás, lo que encuentras en internet o en las revistas, son divertimentos, y son un desprestigio para los tests".
Este experto recuerda, en cualquier caso, que "los tests de inteligencia no son el 'bálsamo de Fierabrás': puede haber personas psicóticas, con un gran cociente intelectual pero sin inteligencia emocional". De Rivera también apunta a este componente social de la inteligencia, el cual adquirirá, a su juicio, un protagonismo cada vez mayor.
"Se empieza a descubrir este nuevo aspecto. Algo está cambiando en la sociedad y eso hace que nos demos cuenta de que la inteligencia lógico-matemática no es la más importante en esta nueva era en la que estamos entrando", aventura. "En una cultura irracional, la razón es utilísima; pero cuando todo el mundo es muy racional, el péndulo cambia de sentido", augura De Rivera
FUENTE: DIARIO EL MUNDO

miércoles, 27 de abril de 2011

LA INTELIGENCIA EMOCIONAL EN LOS NIÑOS

"Hemos llegado a la conclusión de que tener un CE elevado es por lo menos tan importante como un CI elevado. Un estudio tras otro demuestra que los niños con capacidades en el campo de la inteligencia emocional son más felices, más confiados y tienen más éxito en la escuela. Igualmente importante es el hecho de que estas capacidades se conviertan en la base para que nuestros hijos se vuelvan adultos responsables, atentos y productivos...."

Así escribe Lawrence E. Shapiro en su libro "La Inteligencia Emocional en los niños".

Quiero adjuntar este trabajo en mi blog porque comparto lo importante que es enseñar actividades que mejoren las capacidades emocionales y sociales de nuestros hijos. Incorporar en el sistema educativo esta materia es algo a tener muy encuenta.

Os dejo una recomendación al hilo...

http://www.apa.org/pubs/magination/flash/441B061.swf



Clickpsico Madrid | Crea tu insignia